Lo primero es entender que Chiloé es uno de los lugares con clima más cambiante en los que he estado, por lo que las percepciones pueden diferir según las temporadas. Igualmente, creo que este es uno de los puntos que le da un gran atractivo al archipiélago porque uno puede estar con un sol radiante y caluroso para que en una cosa de minutos, pasemos a enfrentarnos a un diluvio.

He ido a Chiloé mochileando, en bicicleta, en auto, de vacaciones y trabajando. Me parece es un lugar ideal para andar en bicicleta porque dan ganas de parar muy seguido y adentrarse en los distintos parajes. Aun así, es necesario tener algo de estado físico, pero si uno no puede ir en bicicleta, el viaje lo va a disfrutar sí o sí. Este mapa describe los lugares que considero imperdibles en una ruta que no requiere demasiados días y que es adaptable según las posibilidades de cada uno.

Canal de Chacao

El paso por el canal de Chacao debe ser una rutina para las personas que viven tanto en Puerto Montt como en Chiloé, pero para uno como turista es una primera carta de presentación de lo que se viene. Si uno tiene surte, podrá ver toninas o alguna foca cerca de la embarcación, lo que genera un ambiente poco común y levemente aventurero. No olvidar que uno puede marearse para ir preparado.

Ancud – Flamencos

Ancud es el primer destino de renombre del archipiélago. Es una ciudad muy linda que da la sensación de que se pensó como un lugar de postales. Para llegar a Ancud uno puede irse por la carretera central y más veloz o por la costanera. Yo recomiendo la segunda opción ya que es posible ver a los flamencos que están en varios lugares de la playa. Aparte de eso, creo que es importante ir al mercado en Ancud ya que se puede comer rico y a buen precio. Por otra parte, es necesario pasar por el mirador del cerro Huaihuén porque es un lugar histórico que suma una tremenda belleza.

Quemchi – Aucar

Quemchi es un pequeño pueblo, muy lindo, característico, donde se nota que la civilización ha llegado sólo en la medida necesaria. El apuro no existe y las cosas ocurren con una simpleza que cuesta entender por los que somos turistas. Es obligación visitar Aucar, una pequeña isla que revive relatos sobrenaturales y que cuenta con una iglesia y cementerio en su interior. Es un lugar extremadamente bello.

Dalcahue – Curaco de Velez

En este lugar uno se conecta más con la tradición ya que podemos ver a los artesanos, algunos bailarines o resuenan costumbres locales. Desde acá uno puede partir a diversas islas contiguas por lo que se presenta también como centro neurálgico de la zona. En lo personal yo salí desde Dalcahue a Curaco de Velez, me comí una ostras y recorrí en bicicleta un pueblito que es muy pintoresco.

Es importante ir a las ferias ya que también hacen una suerte de resumen de los distintos pueblos de Chiloé por medio de la artesanía.

Castro

Sin ánimo de desmerecer, creo que Castro es el lugar que siempre he considera menos atractivo de Chiloé y creo que se debe a que uno se siente más cerca de la ciudad. De todas formas, uno puede comer muy bien, hay mucha variedad. También es posible solucionar algún problema mayor por contar con una mayor gama de servicios, pero no hay que olvidar que ahí se encuentra una de las postales más reconocidas a nivel mundial: los palafitos. En época de fiestas costumbristas, Castro es el lugar para comer, tomar y pasarlo bien en un tono más fiestero.

Chonchi

Para mí Chonchi es un pueblo con una de las postales más bellas hablando de patrimonio arquitectónico. Es necesario ir y ver casonas con cientos de años y que desgraciadamente no se han podido conservar. Aún así, el lugar es muy atractivo y se apoya en su geografía. Acá también existe una feria en la costanera que es necesario visitar.

Cucaco

Este lugar significa desligarse casi completamente de la civilización. Es impactante, pero hay que ir preparado para este cambio ya que puede ser un poco intenso en un principio, sobre todo para los que estamos acostumbrados a la vida apresurada y tecnologizada. Es increíblemente bello y, en mi opinión, es necesario acamapar. Al mismo tiempo, es obligatorio ir al Parque Nacional Chiloé que tiene ingreso por esta zona.

Puqueldón

Si Castro es civilización y Cucao es el contacto con la naturaleza misma, creo que Puqueldón es el punto intermedio. Es un lugar bastante aislado, pero que ha sabido armarse. Para llegar, es necesario tomar un transfer, pero al llegar se comienza a notar una gran belleza en sus iglesias, caminos, parajes, etc. Es muy bello y especial.

Ruta a Queilén

Nuevamente no quiero desmerecer a Queilén. Es un lugar bonito que creo que hay que visitar, pero la ruta para llegar a ese lugar es de las más diversas y fecundas de todo Chiloé. Debo decir que manejé por este camino y estaba encantado con la vista constantemente tanto de ida como de vuelta.

Quellón

A mí me produjo un sensación extraña saber que me encontraba al final de la ruta más larga del mundo. En Quellón, está el inicio o el fin de la panamericana en una edificación que busca reforzar la idea de un trabajo hecho por varias naciones. El pueblo es bonito y pude comer muy bien comida que seguramente es difícil de encontrar en otros lugares. A mi parecer es una linda forma de cerrar una visita a Chiloé sobre todo el significado que tiene el llegar al extremo de un símbolo tan reconocido.

Este es un breve resumen de mis viajes por el archipiélago porque tanto para los lectores detractores, como para los que se animaron a viajar con la lectura, es seguro que todos coincidimos en que Chiloé ofrece diversidad, belleza, una experiencia algo mágica (es inevitable caer en el cliché), un tipo de gente que nos enseñan a disfrutar el paso del tiempo, una tremenda experiencia culinaria y un acercamiento vibrante a la naturaleza.

Les comparto un video que muestra la belleza de Chiloé.

Fuente: Recorriendo.com


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